Informe conjunto sobre la situación del Derecho a la Salud y Alimentación en Venezuela

El presente es un Informe Alternativo elaborado de manera conjunta por el Observatorio Venezolano de la Salud (OVS) y la Fundación Bengoa para la Alimentación y Nutrición para su consideración por parte de los Señores Comisionados de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que asistirán a la audiencia a celebrarse el día martes 27 de febrero de 2018 en la ciudad de Bogotá, Colombia. Este informe, está basado en los derechos fundamentales a la salud y a la alimentación, actualmente vulnerados en Venezuela. Se presenta información complementaria, recopilada por nuestras organizaciones no gubernamentales y por equipos de académicos pertenecientes a importantes universidades venezolanas.

La situación alimentaria en Venezuela se caracteriza por una significativa contracción de la producción nacional de alimentos y el uso intensivo de las importaciones, las cuales registran una caída severa durante los últimos años. Estas dos características juntas producen una permanente escasez y, como consecuencia de ello, una situación de alta vulnerabilidad respecto a la protección contra el hambre, puesto que los programas existentes no tienen la capacidad de llegar a los sectores que más lo necesitan. En adición a este hecho, la situación de hiperinflación en el país ha comprometido de manera importante la capacidad de compra de los alimentos por parte de los hogares. Por esto, se ha observado un aumento de la desnutrición y aunque existen serias restricciones de acceso a la información y disponibilidad de datos, en particular sobre la mortalidad por este motivo, existen varias iniciativas que han desarrollado estrategias para la obtención de datos y su correcto análisis de la situación actual.

En el año 2017 ENCOVI (1), la Encuesta de Condiciones de Vida de los Venezolanos realizada por tres universidades: Universidad Central de Venezuela, Universidad Simón Bolívar, Universidad Católica Andrés Bello y Fundación Bengoa para la Alimentación y Nutrición – y que se basa en una muestra representativa nacional obtenida por muestreo aleatorio, polietápico, por cuotas, por ciudades grandes, medianas, pequeñas y caseríos- reporta que el 87% de los hogares venezolanos se encuentran en situación de pobreza, de los cuales 61,2% corresponde a pobreza extrema, donde debe considerarse que en un contexto hiperinflacionario, todos los hogares venezolanos están por debajo de una línea de pobreza inalcanzable (ENCOVI 2017). Combinando medidas de pobreza estructurales y coyunturales (NBI y Línea de pobreza) ENCOVI 2017 reporta que más de la mitad de la pobreza (56%) es reciente y 30% es crónica, y si las condiciones actuales persisten, el aumento de la pobreza crónica seguirá en aumento y en consecuencia a los hogares les costará mucho más salir de la pobreza (ENCOVI 2017)(2)

Para el año 2014, ya existía un 11,2% de personas que realizaban menos de 2 comidas al día (ENCOVI ,2014) La misma encuesta en para el año 2017 reporta que un 28% realizan menos de tres comidas al día, lo cual se agrava pues el patrón de compra de alimentos se ha alterado de una manera alarmante: las proteínas se han sustituido por harinas y tubérculos, llevando a muchos individuos, incluso niños a la intoxicación por el consumo de yuca amarga, y a la desnutrición proteico-calórica grave. Además, por primera vez la harina de maíz pre-cocida, alimento idiosincrático para los venezolanos no ocupa el primer lugar en la intención de la compra semanal de alimentos siendo sustituido por el arroz. En cuanto a las características de seguridad alimentaria de los hogares ENCOVI 2017 reporta que el 80% de los hogares se encuentra en condiciones de inseguridad alimentaria, 9 de cada 10 venezolanos manifestaron que no tiene los suficientes ingresos para comprar alimentos, y el 61,2% se acuesta con hambre por no tener suficientes alimentos en el hogar (3).

Estudios de Fundación Bengoa en niños pre-escolares de Maracaibo, Mérida y Caracas, que se reportaron a finales de 2017, muestran que el 11,7% de los niños pre-escolares evaluados de 3 a 5 años (n=391) presentaron retardo en el crecimiento expresado como talla baja y muy baja y las madres de estos niños reportan que existen fallas en las entregas del programa de alimentación escolar (PAE) y que además en sus hogares no tienen ingresos suficientes para comprar alimentos (4)

La categoría de riesgo nutricional establecido por OMS (2006) se define como entre 1.5zscore y >2zscore de las curvas, y en esta categoría se encuentran el 14,9% de los niños en edad pre-escolar evaluados. Por el indicador Peso/Talla en las categorías de emaciados severos se encuentra el 6,2% y emaciados el 9,5%. Pero el 29% de los niños se encuentra en la zona de riesgo.

Esta situación se agrava, pues en la misma encuesta ENCOVI 2017, se puede apreciar que el 40% de la población escolar está dejando de asistir a clases por falta de alimentos (5).

También la misma fuente refleja que el único programa social en marcha reconocido por 12,6 millones de personas es la bolsa CLAP (Comités Locales de Abastecimiento y Producción) que son un programa social que no considera las necesidades nutricionales de la población, más de la mitad de los hogares beneficiados no lo reciben periódicamente y en las ciudades medianas y pequeñas esta situación llega al 69% de la población (1).

En cuanto al área de salud ENCOVI 2017 (6) reporta que en Venezuela más de 68% de la población se encuentra sin seguros de atención médica lo cual representa un aumento de 18,3% de población sin seguro desde el año 2014, y donde el 84,9% se encuentra en el quintil 1 (el más pobre). También refleja que existe un control inadecuado del embarazo para un gran número de mujeres y que un 4,5% no se controla el embarazo, es decir que existen unas 25,000 mujeres en riesgo por no controlarse el embarazo.

Esto se refleja en el indicador elevado de mortalidad materna, de los cuales el Observatorio Venezolano de Salud ha realizado seguimiento con cifras oficiales, reportando que para la última semana epidemiológica del 2016, el número de casos reportados de muertes maternas indica una razón de mortalidad de 140 por cada cien mil habitantes, lo cual tiene una estrecha relación con el poco acceso al cuidado pre-natal y el estado nutricional precario de las embarazadas (7).

En cuanto a la situación de las enfermedades re-emergentes en el país también es grave. La malaria, según datos de la propia Organización Mundial de la Salud, los casos de esta enfermedad experimentaron un dramático aumento de 365% entre los años 2000 a 2015 (8). En el año 2016, 240,613 casos de malaria fueron reportados oficialmente y durante el 2017 los casos de malaria se incrementaron en un 68% en comparación al año anterior, con un total de casos de 319,765 reportados al mes de Octubre de ese año, según la Sociedad Venezolana de Salud Pública y la Red Defendamos la Epidemiología (9) (10).

Por otra parte, enfermedades como la difteria y el sarampión han aumentado e incluso se han reportado casos de muertes asociadas a estas enfermedades. Ambas enfermedades erradicadas en el pasado, han reaparecido debido al no cumplimiento de los esquemas de vacunación adecuadamente. Entre enero y julio de 2016, el porcentaje de niños menores de un año que recibió el esquema de vacunación completo incluyendo la vacuna pentavalente, solo llego al 48% (11). En cuanto al sarampión el esquema de vacunación presenta fallas igualmente, y solo en febrero de 2018 se han reportado 7 muertes de niños de la etnia Warao por esta enfermedad (12).

Vista esta situación y en función de garantizar la disponibilidad y accesibilidad de los alimentos, y alertar ante la grave situación de la re-emergencia de las enfermedades ya erradicadas en el país, las organizaciones que realizamos este informe, solicitamos a los miembros de la CIDH, se exhorte al Estado, a adoptar políticas económicas que permitan un proceso de reducción de la escasez y del desabastecimiento, tomando medidas que fomenten una economía libre y abierta, y se revisen los controles de precios, puesto que los productores no deben vender a pérdida sus productos. Particularmente, en el ámbito agroalimentario, es recomendable aplicar medidas que estimulen la producción de alimentos, en concordancia con las necesidades calóricas y de nutrientes de la población venezolana, eliminar la política de expropiación de tierras para asegurar que el Estado no contribuya con ello al abandono de proyectos agrícolas, y respetar la propiedad privada, para que existan propietarios alternativos al Estado y se generen incentivos a los productores. También es necesario diversificar la industria y realizar importaciones eficientes de alimentos para combatir la escasez y evitar el hambre en el futuro. Además debe exhortarse al Estado la reorientación en las medidas macroeconómicas que permitan la libertad económica se respete la propiedad privada y se liberen los controles de divisas que impiden que exista producción en el país.

En combinación con estas medidas, queremos solicitar a los Comisionados se aconseje al Estado fortalecer con eficiencia los programas dirigidos al subsidio de alimentos saludables en los sectores populares, mediante la adecuación técnica, la vigilancia de la seguridad alimentaria, el cumplimiento de las normas regulatorias que garantizan la inocuidad de los alimentos y la participación de las comunidades, junto con el desarrollo de capacidades en materia alimentaria y nutricional. En el más breve plazo, es necesario garantizar la salud de poblaciones afectadas, en particular, atender la situación de la población desnutrida que requiere ayuda para obtener alimentación por medio de programas de recuperación nutricional de calidad, recuperar los esquemas de vacunación que prevengan la continua aparición de las enfermedades re-emergentes y contar con el tratamiento adecuado antimalárico, así como estadísticas metodológicamente correcta que impida el subregistro de esta enfermedad. Así mismo el control mediante la prevención básica de la malaria: fumigación, mosquiteros tratados y repelentes que han desaparecido de las estrategias de control de esta enfermedad. El Programa de Alimentación Escolar (PAE) debe evaluarse, pues las inconsistencias en la entrega y despacho de las comidas han sido graves, para lo cual es necesario que éste produzca indicadores como la talla-edad para validar la adecuación de la ingesta de los niños y asegurar que las necesidades del proceso de crecimiento estén cubiertas.

Por último, solicitamos también al Comité inste al Estado a restablecer lo antes posible los sistemas de información sobre el estado nutricional de la población, garantizando el acceso público y la generación de datos confiables y detallados; y a que éste (el Estado) permita, con el concurso de sectores de la academia independientes, realizar estudios metodológicamente sustentados acerca de la prevalencia de la desnutrición, conforme a indicadores que permitan validarla. También se solicita al comité insistir al Estado a permitir la cooperación internacional para de esta manera iniciar la mejoría de la crisis de alimentación, nutrición y salud que padecen la mayoría de los venezolanos.

  1. ENCOVI 2017 https://www.ucab.edu.ve/investigacion/centros-e-institutos-de-investigacion/encovi-2017/
  2. ENCOVI Pobreza 2017 https://www.ucab.edu.ve/wp-content/uploads/sites/2/2018/02/ENCOVI-2017-presentaci%C3%B3n-para-difundir-.pdf
  3. ENCOVI Alimentación 2017 https://www.ucab.edu.ve/wp-content/uploads/sites/2/2018/02/ENCOVI-Alimentaci%C3%B3n-2017.pdf
  4. Fundación Bengoa para la Alimentación y Nutrición. www.fundacionbengoa.org
  5. ENCOVI 2017 Educación https://www.ucab.edu.ve/wp-content/uploads/sites/2/2018/02/Presentaci%C3%B3n-Educaci%C3%B3n-ENCOVI-2017.pdf
  6. ENCOVI 2017 Salud https://www.ucab.edu.ve/wp-content/uploads/sites/2/2018/02/ENCOVI.-Salud-2017.-21-de-febrero-2017.pdf
  7. Observatorio Venezolano de la Salud www.ovsalud.org
  8. WHO, World Malaria Report 2016 (Geneva, World Health Organization, 2016); http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/252038/1/9789241511711-eng.pdf
  9. WHO, World Malaria Report 2017 (Geneva, World HealthOrganization, 2017); http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/259492/1/9789241565523-eng.pdf
  10. Grillet Maria E, Villegas Leopoldo, Oletta Jose F, Tami Adriana, Conn Jann. Malaria in Venezuela requires response. Letters to Science. Science (2018) 10.1126/science.aar5440
  11. Observatorio Venezolano de la Salud Boletín de Difteria https://www.ovsalud.org/boletines/salud/difteria/
  12. Runrunes Siete niños Waraos han muerto por sarampión en el Delta. http://runrun.es/nacional/339709/siete-ninos-waraos-ha-muerto-por-sarampion-en-el-delta.html